Google lleva a tribunales la apertura de Android a otras IA

September 30, 2026

Google llevó ante el Tribunal General de la Unión Europea dos decisiones que podrían cambiar la manera en que los asistentes de inteligencia artificial funcionan dentro de Android.

Las medidas europeas obligan a la compañía a facilitar que servicios rivales de Gemini accedan a funciones del sistema operativo. También establecen condiciones para compartir determinados datos de Google Search con otros buscadores.

Google considera que las órdenes pueden debilitar la seguridad de Android y exponer información sensible de los usuarios. Por su parte, la Comisión Europea sostiene que sus decisiones incluyen garantías para proteger los datos personales y fomentar la competencia.

La impugnación fue presentada el 28 de septiembre y se conoció públicamente el día 29. Los cambios previstos no entran en vigor inmediatamente y el conflicto se concentra, por ahora, en el mercado europeo. Reuters

Qué exige Europa a Google

La disputa se basa en la Ley de Mercados Digitales, conocida por las siglas DMA. Esta legislación identifica como “guardianes de acceso” a las grandes plataformas que controlan servicios importantes para consumidores y empresas.

Alphabet, la empresa matriz de Google, tiene esa clasificación por servicios como Android y Google Search. Como resultado, debe cumplir obligaciones adicionales para evitar que su posición limite a los competidores.

En el caso de Android, la Comisión Europea quiere que otros asistentes de inteligencia artificial puedan utilizar capacidades comparables a las que recibe Gemini.

El objetivo es que un usuario pueda elegir un asistente diferente sin perder funciones importantes del teléfono ni enfrentar una configuración innecesariamente complicada.

Qué podrían hacer los asistentes rivales

Las medidas europeas contemplan que asistentes desarrollados por otras empresas puedan activarse mediante una palabra personalizada. Actualmente, la integración más profunda suele favorecer a los servicios incluidos por el fabricante.

También se propone que el usuario pueda abrir su asistente preferido mediante accesos generales del sistema, como mantener presionado el botón de inicio o el indicador de navegación.

Además, los servicios de IA podrían recibir información contextual para entender lo que aparece en la pantalla. Esto permitiría realizar búsquedas, traducir contenido o responder preguntas relacionadas con la aplicación abierta.

La Comisión también quiere que los asistentes puedan interactuar con aplicaciones instaladas. Por ejemplo, una IA podría reservar un transporte, crear una actividad, buscar información dentro de una aplicación o ejecutar otra tarea autorizada por el usuario.

Las medidas incluso contemplan acciones relacionadas con el sistema, como cambiar el brillo o activar el modo No molestar. digital-markets-act.ec.europa.eu

El acceso no sería exclusivo de teléfonos Pixel

Las obligaciones propuestas no se limitarían a los teléfonos fabricados por Google.

Alphabet tendría que ofrecer la interoperabilidad en los dispositivos Android de otros fabricantes. Esto abarcaría modelos de Samsung, Xiaomi, Motorola y otras marcas que emplean los servicios de Google en Europa.

La compañía también tendría que proporcionar documentación, herramientas de desarrollo y asistencia técnica. Además, la interoperabilidad tendría que ofrecerse sin cobrar a las empresas que desarrollan los servicios rivales.

Según la Comisión Europea, las aplicaciones instaladas por el usuario deberían tener oportunidades comparables a las preinstaladas. Esto busca evitar que un competidor tenga que superar más pantallas o ajustes que Gemini para convertirse en el asistente principal.

Sin embargo, la implementación deberá respetar los permisos concedidos por el propietario del dispositivo.

Por qué Google se opone a las medidas

Google argumenta que permitir un acceso más amplio a funciones sensibles de Android puede generar riesgos de seguridad.

Un asistente capaz de interpretar la pantalla, utilizar el micrófono y ejecutar acciones dentro de otras aplicaciones necesita permisos importantes. Si un servicio no protege adecuadamente esa información, podría exponer datos personales o realizar acciones no deseadas.

La compañía asegura que los asistentes externos ya pueden acceder a diferentes funciones de Android. Sin embargo, señala que los fabricantes evalúan esas integraciones para mantener controles de seguridad.

Google considera que la decisión europea podría debilitar esas protecciones al exigir un acceso más amplio y uniforme para terceros.

La empresa también rechaza las medidas relacionadas con Google Search. Según su postura, compartir consultas podría revelar búsquedas personales sobre salud, relaciones, finanzas u otros temas delicados si el proceso de anonimización no resulta suficiente.

Qué responde la Comisión Europea

La Comisión Europea afirma que tomó en cuenta la seguridad, la integridad del sistema y la protección de los datos personales al preparar sus decisiones.

El organismo sostiene que abrir determinadas capacidades permitirá que servicios pequeños compitan con Gemini y ofrecerá más opciones a los propietarios de teléfonos Android.

La DMA no busca que todas las aplicaciones reciban acceso automático a los datos. Su propósito es evitar que la empresa encargada del sistema operativo reserve ventajas técnicas exclusivamente para sus propios servicios.

La Comisión confirmó que defenderá sus decisiones ante el tribunal. El proceso determinará si las obligaciones son proporcionadas o si deben modificarse para atender las preocupaciones planteadas por Google.

DuckDuckGo también respaldó la posición europea. La empresa, conocida por su buscador enfocado en privacidad, considera que las medidas de anonimización son suficientes y que la apelación podría retrasar la aplicación de las nuevas reglas.

Qué cambiaría para un usuario de Android

Si las medidas europeas se aplican, los usuarios podrían encontrar más opciones al configurar el asistente principal de su teléfono.

Servicios de empresas como OpenAI, Anthropic u otros desarrolladores podrían ofrecer una integración más profunda. No obstante, cada proveedor tendría que desarrollar las funciones necesarias y cumplir las condiciones técnicas correspondientes.

Elegir otro asistente no debería significar que todas las aplicaciones puedan consultar libremente la información del dispositivo. Android continuaría mostrando permisos y controles para limitar el acceso al micrófono, la pantalla, los archivos o la ubicación.

El usuario deberá revisar esos permisos con cuidado. Un asistente que controla otras aplicaciones puede ser útil, pero también maneja una cantidad mayor de información.

No existen cambios inmediatos en Guatemala

La disputa está relacionada con la regulación de la Unión Europea. Por lo tanto, no modifica inmediatamente la configuración de los teléfonos utilizados en Guatemala ni en otros países de Latinoamérica.

No obstante, las decisiones europeas pueden influir en la industria internacional. Google podría desarrollar herramientas que después resulten más fáciles de ofrecer en otros mercados, aunque no está obligada a hacerlo.

También existe la posibilidad de que la compañía mantenga funciones diferentes según la región. Esto ya ocurre con algunas opciones de privacidad, aplicaciones y servicios de inteligencia artificial.

El tribunal tendrá la próxima palabra

La presentación del recurso no significa que Google haya ganado el caso. Tampoco implica que las obligaciones hayan sido anuladas definitivamente.

El Tribunal General deberá analizar los argumentos de Alphabet y la Comisión Europea. El proceso podría extenderse mientras ambas partes presentan documentación técnica y legal.

Durante ese periodo, los desarrolladores de asistentes rivales seguirán observando el caso. Una apertura amplia de Android podría facilitar que compitan con Gemini utilizando funciones que hasta ahora requieren acuerdos especiales o integraciones limitadas.

Google apela la apertura de Android porque considera que las medidas van demasiado lejos y ponen en riesgo la privacidad. Europa, en cambio, cree que puede permitir una mayor competencia sin sacrificar la seguridad.

El resultado será importante no solo para Google. También ayudará a determinar cuánto acceso deben recibir los asistentes de inteligencia artificial cuando funcionan dentro de un teléfono y realizan tareas en nombre de su propietario.