Durante años, Apple ha observado con cautela cómo Samsung, Motorola y otras compañías exploraban el segmento de los teléfonos plegables. Ahora, según múltiples fuentes de la industria tecnológica, la compañía fundada por Steve Jobs estaría lista para irrumpir en ese mercado con lo que sería su primer iPhone de formato plegable, un dispositivo que podría presentarse en el tradicional evento de septiembre en el que Apple acostumbra a renovar su línea de smartphones.

Si los rumores se confirman, este lanzamiento marcaría uno de los cambios de diseño más significativos en la historia del iPhone desde la introducción de la pantalla edge-to-edge con el iPhone X.
¿Qué se espera del diseño?
Las filtraciones apuntan a un dispositivo que adoptaría el formato clamshell, es decir, plegable por la mitad a modo de concha, similar en concepto al Galaxy Z Flip de Samsung. Este diseño permitiría a los usuarios disponer de una pantalla generosa cuando el teléfono está desplegado, mientras que, al cerrarlo, el dispositivo adquiriría unas dimensiones compactas especialmente convenientes para el bolsillo.
En términos de materiales, se espera que Apple mantenga su apuesta habitual por acabados premium, posiblemente combinando titanio y cristal reforzado. La bisagra, uno de los elementos más críticos en cualquier teléfono plegable, sería uno de los puntos en los que la compañía habría puesto mayor énfasis para garantizar durabilidad y una experiencia de apertura y cierre fluida.
Pantalla y tecnología interna
Una de las principales dudas gira en torno a la pantalla plegable. Apple tendría que resolver el histórico problema de las marcas de pliegue visibles que han afectado a dispositivos de la competencia. Se especula con que la empresa habría trabajado con proveedores de paneles OLED para conseguir una lámina flexible que minimice ese efecto y ofrezca la calidad de imagen característica de la línea Pro del iPhone.
En cuanto al rendimiento, lo esperable es que el dispositivo incorpore el chip más avanzado de Apple disponible en el momento de su lanzamiento, con todas las capacidades de inteligencia artificial que la compañía ha estado integrando progresivamente en su ecosistema bajo el paraguas de Apple Intelligence.
El reto del precio y el posicionamiento
Uno de los factores que generará mayor debate será, sin duda, el precio. Los teléfonos plegables han convivido hasta ahora en una franja de mercado muy elevada, y un iPhone plegable no sería una excepción. Se anticipa que el dispositivo se situaría por encima de la gama iPhone Pro Max, convirtiéndose en la opción más cara y exclusiva del catálogo de Apple.
Este posicionamiento tiene una lógica clara: Apple no buscaría sustituir su línea actual con este producto, sino añadir una nueva categoría dirigida a usuarios que quieren la experiencia Apple con el factor diferencial del formato plegable.
El momento del mercado
Apple llega al segmento plegable más tarde que sus competidores, pero eso no tiene por qué ser una desventaja. La compañía tiene un historial consolidado de entrar en mercados ya existentes y redefiniéndolos con propuestas más pulidas y mejor integradas en su ecosistema. La llegada de un iPhone plegable podría acelerar la adopción masiva de este tipo de dispositivos entre usuarios que hasta ahora no habían considerado dar el salto.
Conclusión: septiembre podría cambiar el mercado
Si Apple confirma el lanzamiento de su primer iPhone plegable en septiembre, la industria tecnológica vivirá uno de sus momentos más relevantes en la última década. La expectación es máxima, y todas las miradas del sector estarán puestas en Cupertino para comprobar si la compañía logra, una vez más, redefinir lo que esperamos de un teléfono inteligente.