Nothing Phone (4b) Review: el Android económico que elige la convención

July 9, 2026

La marca Nothing construyó su reputación sobre una promesa radical: romper con los convencionalismos del diseño y la experiencia de usuario en el mundo Android. Sin embargo, con el Nothing Phone (4b), la compañía parece haber tomado un camino diferente, apostando por una propuesta más accesible y convencional que, lejos de ser una decepción, resulta ser una decisión estratégica coherente con las exigencias del segmento de gama media.

Diseño: el Glyph Interface en un segundo plano

Uno de los rasgos más llamativos de los dispositivos Nothing ha sido siempre su icónico sistema de iluminación trasera, el Glyph Interface. En el Phone (4b), este elemento sigue presente, pero adopta una configuración más discreta y simplificada respecto a sus hermanos mayores. El chasis mantiene la estética transparente característica de la marca, aunque con acabados que evidencian el ajuste de costes necesario para competir en el segmento de precio más accesible.

El resultado es un teléfono que resulta reconocible dentro del ecosistema Nothing, pero que no genera el mismo impacto visual de las generaciones anteriores. Para muchos usuarios, esto no será un problema; para los entusiastas de la marca, puede representar una ligera concesión.

Rendimiento y software: solidez por encima de la originalidad

Donde el Nothing Phone (4b) demuestra mayor madurez es en su desempeño cotidiano. El dispositivo ofrece una experiencia fluida para las tareas habituales: navegación web, redes sociales, reproducción multimedia y comunicación. El procesador elegido para esta gama cumple sin alardes, proporcionando la estabilidad que cualquier usuario medio demanda sin sobrecalentar el equipo ni comprometer la duración de la batería.

Nothing OS, la capa de personalización basada en Android, mantiene su apuesta por la limpieza visual y la ausencia de bloatware. No obstante, en esta versión se percibe un acercamiento mayor a la experiencia Android estándar, con menos funciones exclusivas o experimentales. Esto puede interpretarse como una pérdida de identidad o, por el contrario, como una señal de madurez: priorizar la funcionalidad real sobre los elementos diferenciadores que, en la práctica, pocos usuarios aprovechan.

Cámara: competente, sin pretensiones

El sistema fotográfico del Phone (4b) se sitúa en la media del segmento. Las capturas en condiciones de buena iluminación son correctas, con colores naturales y un buen nivel de detalle. En situaciones de poca luz, el rendimiento cae de forma perceptible, algo habitual en esta franja de precio. El modo retrato cumple con lo esperado y el procesamiento de imagen evita la sobresaturación que caracteriza a otros fabricantes.

No hay innovaciones disruptivas en el apartado fotográfico, pero tampoco deficiencias graves. Es una cámara diseñada para el usuario que quiere resultados aceptables sin necesidad de aprender configuraciones avanzadas.

Autonomía y conectividad

La batería es uno de los puntos fuertes del dispositivo. Con una capacidad generosa para su formato, el Phone (4b) afronta sin dificultades una jornada completa de uso moderado-intenso. La carga rápida está presente, aunque no alcanza las velocidades que ofrecen algunos rivales directos de la competencia asiática.

La conectividad es completa y actualizada, incluyendo soporte 5G, lo que asegura la vigencia del dispositivo a medio plazo en mercados donde esta red ya es una realidad cotidiana.

Conclusión: una apuesta honesta para la gama media

El Nothing Phone (4b) no pretende revolucionar nada. Su propuesta es la de un smartphone equilibrado, con una identidad visual reconocible y una experiencia de uso sin fricciones. Al renunciar a la experimentación más atrevida, Nothing consigue un producto que puede llegar a un público más amplio sin alejar a quienes valoran la estética diferencial de la marca.

En un mercado de gama media enormemente competitivo, la convención, cuando está bien ejecutada, puede ser exactamente lo que el usuario necesita.